Lilly asume el 100% del seguro médico de su plantilla y sus familiares
Lilly refuerza su estrategia de bienestar integral incorporando nuevas medidas en su programa de beneficios sociales, entre las que destaca la financiación completa del seguro médico para los familiares de sus empleados. La iniciativa permite incluir en la póliza al cónyuge o pareja de hecho y a los hijos convivientes menores de 30 años, sin coste para la plantilla.
La ampliación de la cobertura sanitaria se suma a otras medidas orientadas a mejorar la salud y la calidad de vida de las personas que forman parte de la organización y de su entorno familiar. Entre ellas, la compañía ha incorporado el reembolso del 80% del coste de cualquier tratamiento frente a la obesidad que haya sido prescrito por un profesional sanitario, tanto para empleados como para sus familiares.
Desde la compañía explican que esta decisión responde a una visión de la obesidad como una enfermedad crónica que debe abordarse desde una perspectiva médica y con acceso equitativo a soluciones terapéuticas basadas en la evidencia científica. Con este modelo de reembolso, Lilly busca reducir barreras en el acceso a tratamientos y trasladar a sus políticas internas el mismo enfoque que defiende en el ámbito sanitario y social.
Estas iniciativas consolidan el posicionamiento de Lilly como una de las empresas con mejores prácticas en gestión de personas en España. La compañía es la única que ha logrado mantenerse durante más de dos décadas entre las diez primeras posiciones del Ranking Best Workplaces España y, en 2025, volvió a ser reconocida como la mejor empresa para trabajar en la categoría de más de 1.000 empleados, según la valoración de su propia plantilla.
El refuerzo de los beneficios sociales se enmarca en una apuesta más amplia por el bienestar físico, mental y emocional de los empleados. En este sentido, Lilly desarrolla programas como Naturally, orientado a la promoción de hábitos de vida saludable, la prevención y el autocuidado en el entorno laboral.
Además, la compañía ha incorporado recientemente una Quiet Room, un espacio de descanso sensorial pensado para favorecer la autorregulación física y emocional. Aunque está especialmente diseñada para personas con necesidades derivadas de la salud, la neurodiversidad o la discapacidad, la sala está disponible para cualquier empleado que requiera un entorno libre de estímulos.
Con estas medidas, Lilly refuerza una cultura corporativa centrada en las personas y en una concepción de la salud que trasciende el ámbito profesional, extendiéndose a las familias y alineándose con los retos actuales de la gestión del talento y el bienestar en las organizaciones.
